lunes, 26 de noviembre de 2012

Un resultado electoral ingobernable

Hoy, lunes tras un largo e intenso domingo electoral en tierras catalanas, todos los candidatos dicen haber ganado, salir beneficiados, o cuanto menos minimizan sus pérdidas. Eso ya es habitual, y entra dentro de la dinámina, para mí perversa, de las mentiras y medias verdades que pueblan el mundo cada vez más cuestionado de la política profesional.
 
Si me permitís un breve análisis, desde mi punto de vista, por supuesto, yo creo que el gran derrotado en estas elecciones, a pesar de su victoria, es Artur Mas. Él lanzó un órdago en toda regla, no solo al estado español, sino en general a la ciudadanía, pidiendo un apoyo masivo para obtener lo que él mimso denominaba un "gobierno fuerte", es decir, revalidar la mayoría absoluta de que disponía en la anterior legislatura, e incluso rebasarla, erigirse en líder casi mesiánico de los catalanes. Lejos de ello, su grupo pierde doce diputados, así como la mayoría absoluta, y dependerán de pactos y acuerdos con otras formaciones para gobernar y sacar adelante los proyectos legislativos (Empezando por los ya urgentes presupuestos, que acaba Noviembre y aún no se han elaborado los del año que viene). Creo que a pesar de que el Sr. Mas ha tratado de minimizar y relativizar todo esto, es un varapalo en toda regla a su gestión y su persona.
 
Lo que a mí personalmente me preocupa más de la constitución del nuevo parlamento autonómico, es que creo imposible que se lleguen a acuerdos duraderos para gobernar, y ya me veo dentro de pocos meses en un nuevo proceso electoral, lo que sería lamentable e improductivo. Matemáticamente, CiU solo puede pactar con tres grupos para obtener mayoría de gobierno: PSC, PP y ERC. A priori, veo imposible que pueda pactar ni con PP ni con PSC, que se han decantado por el mantenimiento del status quo de Catalunya dentro del estado español, frente a la deriva soberanista de CiU. Es una diferencia programática e ideológica lo bastante importante como para que me parezca imposible que puedan llegar a acuerdos salvando ese abismo. Queda la opción de ERC, ya que Esquerra Republicana de Catalunya comparte la visión independentista que llevaría a la creación de un nuevo estado catalán separado de España. Sin embargo, y aunque muchas voces vaticinan que esa será la opción de gobierno de los próximos meses, y por más que ambos partidos compartan el sueño de una Catalunya independiente, no hay que olvidar que, más allá de temas identitarios, CiU es de derechas y ERC es de izquierdas, y no los veo, en estos meses que vendrán, que ya se sabe que serán tan duros en lo económico como han sido los meses pasados, no los veo, decía, compartiendo decisiones sobre recortes y aniquilación del sistema sanitario y educativo público. Sus posturas en estos temas, que son el día a día de la acción de gobierno, son totalmente opuestas, y eso, más allá de himnos y banderas, me temo que hará imposible el establecimiento de un pacto sólido de legislatura.
 
El tema es que, si CiU no logra acordar con nadie el apoyo necesario para obtener una mayoría legislativa cómoda, el país de volverá ingobernable, ya que no conseguirá sacar adelante ni un solo proyecto de ley, y mucho menos unos presupuestos para el 2013 que serán, a todas luces, restrictivos. Insisto, me veo en pocos meses viviendo de nuevo un proceso electoral. Eso sería económicamente desastroso, y ampliaría, me temo, la ya evidente fractura social que empieza a haber entre separatistas y unionistas. Ojalá alguien encuentre una fórmula de acuedo para evitarlo. Ojalá.

1 comentario:

  1. Azzaria, me encanta tu blog y tus reflexiones. La impresión que nos queda, al menos a mí, fuera de Cataluña, es que lo que Más estaba intentando era crear una cortina de humo que tapara todas las barbaridades que desde su partido, como desgraciadamente, desde todos los que andan pululando por el estado español, se han hacho y se siguen haciendo para enriquecimiento de sus amigos y desgracia de las personas a quien gobiernan.
    El varapalo de las urnas, es mucho menos de lo que debería ser.
    La gente normal deberíamos levantarnos y decir hasta aquí llegamos. Fuera políticos, fuera ideologías y pongamos unos gestores a administrar para crear un clima de tranquilidad y confianza.
    Mientras sigamos dormidos y esperando un milagro, seguirán vendiendo milagros de mentira y propaganda para sus trajines.
    Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece y puede que sea verdad, pero duele ver los que llevamos en España en los últimos veinte años

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